09 de Junio de 2026
11:27 hs
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NOTICIAS
El alcalde de Laredo se reunirá en fechas próximas, con los consejeros de Medio Ambiente, Obras Públicas y Desarrollo Rural a fin de darles a conocer los trabajos que viene realizando, junto con un equipo de técnicos de la Universidad de Cantabria, para presentar a la próxima convocatoria de los programas LIFE de la Unión Europea, un proyecto encaminado a la protección y generación de todo el sistema dunar, tanto de la playa del Regatón como de la Salvé, que supondría la solución definitiva a los problemas que el Puntal de Laredo viene padeciendo. Para dicho proyecto, el Ayuntamiento solicitará la colaboración de las tres Consejerías así como la del Ministerio de Medio Ambiente.
Asimismo, el Ayuntamiento ha solicitado y lo ha hecho saber mediante un comunicado de sus servicios jurídicos, una reunión urgente tanto con los Consejeros como con el Jefe de la Demarcación de Costas y el Delegado del Gobierno en la región “a fin de que adopten e informen a este Ayuntamiento, las medidas urgentes de protección que estimen pertinentes en los próximos días, para evitar nuevos daños a causa del viento o temporales en las instalaciones del Puntal y Paseo Marítimo y demás que se encuentren en situación de riesgo. Todo ello, sin perjuicio de que tanto el Ministerio como el Gobierno de Cantabria realicen el estudio de los efectos y afecciones que todas las actuaciones realizadas en el marco de sus competencias puedan ser determinantes de la actual degradación del Puntal de Laredo y la adopción de las medidas y soluciones oportunas para devolverlo a su estado y equilibrio original”.
Las conclusiones y peticiones que se detallan en el requerimiento del Ayuntamiento de Laredo, se basan en el informe realizado por los Servicios Jurídicos propios en marzo de 2011 que predijeron con exactitud los destrozos vividos en los últimos días: “Son cuantiosos los supuestos de daños catastróficos en nuestra costa, especialmente en los meses de septiembre a marzo, como consecuencia de vientos superiores a 100 Km/hora y la conjunción de la pleamar o mareas equinocciales y otros fenómenos asociados”.
También resalta la administración local la importancia de analizar actuaciones de obras públicas llevadas a cabo en espacios naturales como las realizadas en las marismas de Santoña, Victoria y Joyel sin contar con un estudio de impacto sobre El Puntal y la playa Salvé. En este sentido, destaca el comunicado que “cada proyecto de recuperación de una marisma debe ser estudiado y analizar sus efectos sobre la morfo-dinámica y regresión de la costa en cada estuario. Estudio previo que no ha sido efectuado en las marismas ya recuperadas en el estuario del Asón. Sabemos, por tanto, en base a los estudios de especialistas en la materia, las causas de los daños en la playa del Regatón y Puntal”.
El Ayuntamiento también muestra su preocupación por el deterioro que está sufriendo la playa Salvé, indicando que desconoce a qué son debidos los gravísimos daños y alteraciones morfo-dinámicas que está sufriendo: “no sabemos si alguna obra pública, unido a la incidencia de las marismas ya recuperadas u otra causa natural o artificial, o bien la extracción de áridos por los dragados que se efectúan periódicamente o alteraciones naturales en sus zonas de depósito, pueden haber forzado la perdida de sedimentos o un cambio en el equilibrio de la playa”.
En este orden de cosas, la Corporación ha comunicado, que según defienden sus servicios jurídicos, no se puede admitir que “después de las actuaciones realizadas sin evaluación de impacto ambiental, ni adopción de medida de protección alguna de otros ecosistemas valiosos, que han desarrollado o consentido en nuestra costa las Administraciones estatal y regional en los últimos años, pretendan argumentarnos que son las edificaciones colindantes las que constituyen una barrera artificial al desenvolvimiento de la playa, como suele aducir la Abogacía del Estado en los procesos judiciales frente a los deslindes realizados con la nueva ley de costas”. Para defender este argumento, los Servicios Jurídicos recuerdan que “el desarrollo urbanístico de esa zona fue efectuado en los años 60 y jamás hasta hace cuatro o cinco años se han empezado a sentir estos efectos. Casualmente, es el mismo período en que se desarrollan las actuaciones públicas mencionadas.”
Por último del comunicado desprende que “la necesidad urgente e inaplazable de realizar el estudio de las causas tiene la finalidad de determinar las medidas efectivas inmediatas de protección de este ecosistema. Medidas que debieron adoptarse en alguna actuación pública, estatal y/o regional, ajena a este Ayuntamiento, precisamente para evitar estos daños. Daños que, en cualquier caso, con los medios técnicos actuales y magníficos especialistas existentes se pueden evitar y prevenir para el futuro”.
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Asimismo, el Ayuntamiento ha solicitado y lo ha hecho saber mediante un comunicado de sus servicios jurídicos, una reunión urgente tanto con los Consejeros como con el Jefe de la Demarcación de Costas y el Delegado del Gobierno en la región “a fin de que adopten e informen a este Ayuntamiento, las medidas urgentes de protección que estimen pertinentes en los próximos días, para evitar nuevos daños a causa del viento o temporales en las instalaciones del Puntal y Paseo Marítimo y demás que se encuentren en situación de riesgo. Todo ello, sin perjuicio de que tanto el Ministerio como el Gobierno de Cantabria realicen el estudio de los efectos y afecciones que todas las actuaciones realizadas en el marco de sus competencias puedan ser determinantes de la actual degradación del Puntal de Laredo y la adopción de las medidas y soluciones oportunas para devolverlo a su estado y equilibrio original”.
Las conclusiones y peticiones que se detallan en el requerimiento del Ayuntamiento de Laredo, se basan en el informe realizado por los Servicios Jurídicos propios en marzo de 2011 que predijeron con exactitud los destrozos vividos en los últimos días: “Son cuantiosos los supuestos de daños catastróficos en nuestra costa, especialmente en los meses de septiembre a marzo, como consecuencia de vientos superiores a 100 Km/hora y la conjunción de la pleamar o mareas equinocciales y otros fenómenos asociados”.
También resalta la administración local la importancia de analizar actuaciones de obras públicas llevadas a cabo en espacios naturales como las realizadas en las marismas de Santoña, Victoria y Joyel sin contar con un estudio de impacto sobre El Puntal y la playa Salvé. En este sentido, destaca el comunicado que “cada proyecto de recuperación de una marisma debe ser estudiado y analizar sus efectos sobre la morfo-dinámica y regresión de la costa en cada estuario. Estudio previo que no ha sido efectuado en las marismas ya recuperadas en el estuario del Asón. Sabemos, por tanto, en base a los estudios de especialistas en la materia, las causas de los daños en la playa del Regatón y Puntal”.
El Ayuntamiento también muestra su preocupación por el deterioro que está sufriendo la playa Salvé, indicando que desconoce a qué son debidos los gravísimos daños y alteraciones morfo-dinámicas que está sufriendo: “no sabemos si alguna obra pública, unido a la incidencia de las marismas ya recuperadas u otra causa natural o artificial, o bien la extracción de áridos por los dragados que se efectúan periódicamente o alteraciones naturales en sus zonas de depósito, pueden haber forzado la perdida de sedimentos o un cambio en el equilibrio de la playa”.
En este orden de cosas, la Corporación ha comunicado, que según defienden sus servicios jurídicos, no se puede admitir que “después de las actuaciones realizadas sin evaluación de impacto ambiental, ni adopción de medida de protección alguna de otros ecosistemas valiosos, que han desarrollado o consentido en nuestra costa las Administraciones estatal y regional en los últimos años, pretendan argumentarnos que son las edificaciones colindantes las que constituyen una barrera artificial al desenvolvimiento de la playa, como suele aducir la Abogacía del Estado en los procesos judiciales frente a los deslindes realizados con la nueva ley de costas”. Para defender este argumento, los Servicios Jurídicos recuerdan que “el desarrollo urbanístico de esa zona fue efectuado en los años 60 y jamás hasta hace cuatro o cinco años se han empezado a sentir estos efectos. Casualmente, es el mismo período en que se desarrollan las actuaciones públicas mencionadas.”
Por último del comunicado desprende que “la necesidad urgente e inaplazable de realizar el estudio de las causas tiene la finalidad de determinar las medidas efectivas inmediatas de protección de este ecosistema. Medidas que debieron adoptarse en alguna actuación pública, estatal y/o regional, ajena a este Ayuntamiento, precisamente para evitar estos daños. Daños que, en cualquier caso, con los medios técnicos actuales y magníficos especialistas existentes se pueden evitar y prevenir para el futuro”.
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