09 de Junio de 2026
11:31 hs
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NOTICIAS
Es un acontecimiento que trasciende lo deportivo. Lo saben muy bien el comercio y la hostelería de Laredo, que en unas fechas tradicionalmente poco dinámicas para el turismo como el mes de marzo, se encuentran con un aluvión de deportistas y acompañantes que impulsan la economía pejina. A falta de 40 días para su celebración, ya se han contabilizado mil inscripciones, 473 de atletas madrileños, y con un fuerte impulso a la participación local, que rondará el 10 de marzo los 150 laredanos participantes.
Estos datos fueron presentados ayer por Jonatan Flores, responsable del Auresa-Amigos del Deporte, al alcalde de Laredo, Ángel Vega, y al concejal de Deportes, Ramón San Julián. Ambos destacaron la dimensión de una prueba que va mucho más allá de la pura competición, para convertirse en un evento de indudables beneficios socioeconómicos para la villa.
“Estamos hablando de la prueba deportiva más importante de Laredo –explicó Ángel Vega- con una capacidad de ilusionar impresionante. Tiene una repercusión muy importante en la economía. Más de 1200 atletas de fuera, acompañados de familiares, amigos, van a dar dos días de actividad económica importante, tanto a la hostelería como al comercio”. El mandatario pejino destacó que, más allá del esfuerzo económico, el Ayuntamiento también se vuelca en poner todos los medios a disposición de los organizadores.
Por su parte, el concejal de Deportes puso el acento en “la capacidad de organización que exhibimos en una cita como ésta”, y destacó el hecho de que en estas diez ediciones se haya pasado de una participación inicial de 30 laredanos, “al centenar y pico de atletas de casa que participan”. “El fomento del deporte se hace desde estas pruebas y además ayuda a enfocar el deporte como una inversión en salud y en fomentar la economía”.
Según los datos que maneja la empresa encargada de gestionar las inscripciones, de seguir el actual ritmo de altas, el 10 de marzo podrían haberse completado hasta 2000 dorsales. Pero esa cifra quedará muy lejos de la realidad ya que la organización tiene muy claro que el límite de los 1300 participantes es uno de los secretos del éxito de la prueba.
Una carrera que actúa como embajadora de la villa pejina por toda la geografía española, desde donde acuden cientos de atletas populares sabedores de que van a encontrarse un circuito plano, sin aglomeraciones, y casi sin curvas. “Posiblemente, el circuito más rápido del mundo”, como dice su slogan. Un pequeño FITUR a la laredana, donde se seduce al turista por el encanto de una carrera que el año pasado se coló en la segunda posición del ranking de pruebas a nivel nacional.
A ello debe unirse la oportunidad que tienen los atletas populares de medirse cara a cara con las estrellas del atletismo mundial. Una convivencia hecha realidad gracias a un trazado estudiado hasta el mínimo detalle. De ahí, por ejemplo, que la primera de las dos vueltas al circuito sea más corta que la segunda, una garantía para que quienes acabarán por debajo de los 28 minutos nunca lleguen a doblar a quienes se acercarán a la hora para cubrir los 10.000 metros.
Un acierto que hace que desde el Ayuntamiento se incentive esta prueba como reflejo de iniciativas que permitan a Laredo recibir un número importante de visitantes en unas fechas tradicionalmente poco atractivas para contratar una estancia en la villa pejina. Junto a los competidores, sus familiares y amigos garantizan una ocupación que ha llevado a varios establecimientos hosteleros a colgar el cartel “completo” para ese fin de semana. El resto no tardarán en hacerlo. Y el público podrá ver durante seis ocasiones el paso de los atletas durante la prueba, sin temor a liarse con las posiciones entre los primeros y los últimos. Un auténtico lujo que trasciende la dimensión deportiva. Puro espectáculo.
“Estamos hablando de la prueba deportiva más importante de Laredo –explicó Ángel Vega- con una capacidad de ilusionar impresionante. Tiene una repercusión muy importante en la economía. Más de 1200 atletas de fuera, acompañados de familiares, amigos, van a dar dos días de actividad económica importante, tanto a la hostelería como al comercio”. El mandatario pejino destacó que, más allá del esfuerzo económico, el Ayuntamiento también se vuelca en poner todos los medios a disposición de los organizadores.
Por su parte, el concejal de Deportes puso el acento en “la capacidad de organización que exhibimos en una cita como ésta”, y destacó el hecho de que en estas diez ediciones se haya pasado de una participación inicial de 30 laredanos, “al centenar y pico de atletas de casa que participan”. “El fomento del deporte se hace desde estas pruebas y además ayuda a enfocar el deporte como una inversión en salud y en fomentar la economía”.
Según los datos que maneja la empresa encargada de gestionar las inscripciones, de seguir el actual ritmo de altas, el 10 de marzo podrían haberse completado hasta 2000 dorsales. Pero esa cifra quedará muy lejos de la realidad ya que la organización tiene muy claro que el límite de los 1300 participantes es uno de los secretos del éxito de la prueba.
Una carrera que actúa como embajadora de la villa pejina por toda la geografía española, desde donde acuden cientos de atletas populares sabedores de que van a encontrarse un circuito plano, sin aglomeraciones, y casi sin curvas. “Posiblemente, el circuito más rápido del mundo”, como dice su slogan. Un pequeño FITUR a la laredana, donde se seduce al turista por el encanto de una carrera que el año pasado se coló en la segunda posición del ranking de pruebas a nivel nacional.
A ello debe unirse la oportunidad que tienen los atletas populares de medirse cara a cara con las estrellas del atletismo mundial. Una convivencia hecha realidad gracias a un trazado estudiado hasta el mínimo detalle. De ahí, por ejemplo, que la primera de las dos vueltas al circuito sea más corta que la segunda, una garantía para que quienes acabarán por debajo de los 28 minutos nunca lleguen a doblar a quienes se acercarán a la hora para cubrir los 10.000 metros.
Un acierto que hace que desde el Ayuntamiento se incentive esta prueba como reflejo de iniciativas que permitan a Laredo recibir un número importante de visitantes en unas fechas tradicionalmente poco atractivas para contratar una estancia en la villa pejina. Junto a los competidores, sus familiares y amigos garantizan una ocupación que ha llevado a varios establecimientos hosteleros a colgar el cartel “completo” para ese fin de semana. El resto no tardarán en hacerlo. Y el público podrá ver durante seis ocasiones el paso de los atletas durante la prueba, sin temor a liarse con las posiciones entre los primeros y los últimos. Un auténtico lujo que trasciende la dimensión deportiva. Puro espectáculo.






