Batalla de Flores 2008
  imprimir buscar contactarse Español Ingles Frances
 

En 1908 nace esta Fiesta de Interés Turístico Nacional, que se celebra el último viernes de agosto. Los carrocistas, hombres y mujeres de Laredo, muestran sus alegorías engalanadas de flora natural. Desde primeras horas, las calles de Laredo se inundan de la música y el colorido de charangas, peñas y grupos.

A partir de las 17,30 horas, el Circuito de la Alameda Miramar acoge a miles de personas para presenciar el desfile de las carrozas de flor natural. Un jurado, formado por cinco personas, puntúa aspectos artísticos para otorgar unos premios siempre muy competitivos.


La Batalla de Flores está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Su nacimiento se remonta a 1908 y surge con la intención de ser un festejo inminentemente ‘popular’.

A pesar de que ahora su recorrido se hace por tierra, comenzó en el Abra de Laredo, ya que la mayoría de los vecinos de la villa eran marineros. En esta primera ‘batalla’ participaron 25 traineras del Cabildo, adornadas con latas y otros elementos decorativos, que salieron a la mar fuera de la dársena del muelle de 1884.

Todas las traineras eran movidas a remo y junto a ellas participó una góndola, dibujada por Gonzalo Bringas Vega y patrocinada por Nicasio Escalante. Fue esta góndola, que desfiló con el nombre de ‘La Argentina’, la ganadora de la primera ‘Batalla de Flores’.

Debido al éxito obtenido y con el fin de hacer una fiesta más participativa, los organizadores tomaron la decisión, al año siguiente, de realizarla por tierra, tradición que se ha mantenido hasta hoy. Sólo hubo un año que no se celebró la Batalla de Flores, 1936.

El recorrido ha variado en distintas ocasiones: hasta 1970 en el Paseo de Menéndez Pelayo, en la Avenida José Antonio entre los años 1971 y 1977 y a partir de entonces en el actual Circuito de la Alameda de Miramar.

La Flor es el elemento indispensable de la fiesta, hasta el extremo de haber dado nombre a la misma.
En sus inicios, las carrozas aparecían adornadas con crisantemos, rosas y hortensias, que se cogían en los chalets de la gente acaudalada que veraneaba en la villa –famosa colonia madrileña- y que se acompañaban de magnolia. Aunque en esta primera época ya aparece el pétalo decorando las carrozas, es a partir de los años 50 cuando se generaliza su uso en la decoración de las figuras.

Previamente, se han ido sustituyendo las rosas, hortensias y crisantemos utilizados en las primeras ediciones por la margarita hasta que en 1950 aparece la dalia (morada) junto al clavelón chino.

A partir de 1950, se generaliza la utilización de dalias y clavelón en diferentes colores y formas en cifras de varias decenas de miles por cada carroza, flores que, en su mayoría, son cultivadas por los propios carrocistas sembrando y mimando las mismas por los meses de mayo y junio cortándolas la víspera de la Batalla de Flores, para que de esta forma conserven su color y frescura para el desfile final, tras ser colocadas en lo que se ha venido a llamarse La Noche Mágica o La Noche de las Flores.

La víspera de la Batalla de Flores es una noche especial, miles de amantes de nuestra fiesta, tanto pejinos como foráneos, se lanzan a la calle para visitar las carrozas y curiosear cómo se colocan las miles de flores y pétalos que cada obra de auténtico arte que es la carroza lleva.

El nerviosismo de cada uno de los cientos de participantes que colaboran con cada carrocista, y que son los verdaderos artífices de la fiesta, se hace evidente y puede ser palpado por quienes observan. Merece pasar esa noche con esos hombres y mujeres que, tras meses de trabajo y esfuerzo, esperan impacientes el resultado de su trabajo que tiene como único objetivo agradar a los miles y miles de laredanos y visitantes que, el último viernes de agosto, se acercan al circuito de la Batalla de Flores para contemplar este desfile único en el mundo.

Su confección corre a cargo de los carrocistas que son quienes diseñan, cultivan y confeccionan la carroza que tendrá una temática, una alegoría.
La carroza se complementa el día del desfile con grupos de niñas/os, que van ataviados con vestimentas relativas a la temática de la alegoría.

Las carrozas deben cumplir las siguientes medidas: Largo: 6 metros mínimo y 8,50 metros máximo Ancho: 3,5 metros mínimo y 5 metros máximo Alto: 5 metros mínimo y 7 metros máximo Los motivos de las carrozas sólo son flores, estando prohibido materiales como papel, plásticos, etc. Se permite la utilización de hojas como base para la colocación de las flores. Todas las carrozas están cubiertas de flor, al menos en el 75% de su superficie siendo recomendable un mínimo del 90%.

De este modo, las carrozas suelen llevar entre 35.000 y 100.000 flores, aunque hay en ocasiones que sobrepasan esta última cifra. Un jurado, formado por cinco personas, elegirá al ganador. Se dan tantos premios como carrozas participantes. En la edición de 2005, se repartieron 107.694 euros en premios.
Batalla de flores
El último desembarco de Carlos V
Otras

fondos de escritorio   sobrevolar   puzzle   Laredo desde satélite
 
  Excmo. Ayuntamiento de Laredo | Copyright 2006 | Todos los derechos reservados