10 de Junio de 2026
09:52 hs
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La documentación de Acuerdos Municipales de la Villa de Laredo más antigua de la que se tiene constancia hasta la fecha acaba de desvelar sus secretos. El Doctor en Historia y Académico de la Real Academia de la Historia, Javier Ortiz Real, ha invertido seis meses de trabajo en transcribir las 582 páginas manuscritas de un volumen en el que se recogen aspectos inéditos del devenir histórico de Laredo acaecidos entre 1514 y 1519. Dicha información, descifrada por encargo del Ayuntamiento pejino, contribuirá a arrojar más luz sobre una etapa crucial en la singladura histórica de la villa.
Dos meses después del hallazgo de varios Libros de Actas sobre el periodo 1695-1802, la transcripción presentada esta mañana fue saludada con Entusiasmo en el consistorio laredano. El alcalde, Ángel Vega, y el concejal de Cultura, Pedro Diego, depositarios de una copia digitalizada del documento original y su transcripción, expresaron su satisfacción por “esta nueva ventana que se abre para desentrañar nuestro pasado”. Según explicó el regidor pejino, “nuestra ilusión sería poder transcribir el resto de libros de Actas de aquellos siglos que obran en nuestro poder para, finalmente, poder hacer una edición accesible a los ciudadanos”.
Por su parte, Ortiz Real, especialista en paleografía, subrayó la dificultad adicional que le ha supuesto enfrentarse a una escritura en letra procesal, la más complicada de leer y que ya a comienzos del siglo XVI motivó varias disposiciones de la reina Isabel La Católica instando a los escribanos a descartar su uso en la documentación oficial.
Entre quienes hicieron caso omiso a dicha instrucción caligráfica se encuentran los redactores de estas actas de Laredo de comienzos del siglo XVI. En ellas, con una escritura enrevesada que requiere dominar muchos registros léxicos y estilísticos de un castellano inaccesible para la mayoría, se reflejan los asuntos de mayor calado en la vida municipal, intercalados con otros aspectos más costumbristas que realzan su valor.
Distintos pasajes ilustran la pujanza que tuvo en aquél entonces Laredo en el antiguo Reino de Castilla. Las actas recogen los preparativos para recibir al futuro rey Carlos I de España en su viaje de 1517. Gestiones que incluyeron incluso el envío de dos emisarios de Laredo a Flandes en los meses previos a la arribada del monarca, que finalmente desembarcó en la localidad asturiana de Tazones debido a un temporal.
A nivel más doméstico, la transcripción ha servido para documentar una voraz y hasta ahora desconocida epidemia de peste en 1517, que provocó la adopción de medidas higiénico-sanitarias que extendían la cuarentena a los barcos y que motivaron el traslado de las sesiones ordinarias del concejo a localizaciones como Barrieta o La Pesquera.
Pese a tales adversidades, el historiador resaltó “la dedicación de aquellas gentes, su sentido del urbanismo y el ánimo por hacer cosas incluso en las peores dificultades”. Como ejemplo citó “la ampliación del muelle, la construcción de una fuente o la traída de aguas. Es impresionante la vitalidad, la pujanza de Laredo que se desprende en estas páginas”, insistió Ortiz Real. A nivel más anecdótico, otros acuerdos ilustran la obsesión por la higiene, hasta el punto de prohibir arrojar aguas por la ventana sin avisar primero al grito de “agua va”.
El Libro de Actas de Laredo de 1514-1519 es uno de los que se conservan en el Archivo Histórico Provincial de Cantabria. Como curiosidad, no está ubicado en la sección “Laredo”, sino que está en la sección “Centro de Estudios Montañeses”. Según Ortiz Real, “es posible que alguien lo haya ojeado e incluso que pudiera haberse publicado alguno de los datos en él contenidos”, pero reiteró que “es muy difícil haberlo hecho hasta ahora, dado que su lectura no es accesible salvo a expertos en este tipo de escritura”. En adelante, gracias a la transcripción, será un material de obligada consulta para los entusiastas de la historia de Laredo.






