07 de Agosto de 2026
20:26 hs
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Mil euros de ahorro al día. Este es el revelador balance que arrojan las cuentas del Ayuntamiento de Laredo desde que Ángel Vega y su equipo de Gobierno tomaron posesión el pasado mes de junio. Más de 240.000 euros ahorrados a las arcas municipales en ocho meses aplicando de manera estricta un protocolo que combina austeridad, renegociación de deudas y contratos, optimización del gasto y fiscalización de las cuentas.
Gracias a este escrutinio pormenorizado de los ingresos, en este periodo han aflorado bolsas de “morosidad” arrastradas desde hace varios ejercicios, incluso varias legislaturas atrás. Por esta vía se han ingresado a las cuentas del municipio 74.000 euros en concepto de tasas de agua pendientes; en el caso del Impuesto de Bienes Inmuebles eludido por quienes se hallaban “fuera de control” la recaudación ha ascendido a 20.000 euros. Toda una inyección no sólo de liquidez, sino de estímulo a una forma de funcionamiento que parte de cribar una a una todas las viviendas del censo municipal.
Pero en el día a día de la actividad del equipo de Gobierno de Laredo son otros números más modestos los que mejor definen el rumbo marcado desde el timón del área económica. La nueva forma de contratar con los proveedores, estableciendo como norma la concurrencia competitiva y apretando al máximo el margen de inversión ha arrojado resultados más que satisfactorios. Ahí están, por ejemplo, los 14.000 euros ahorrados en material de servicio de limpieza, o los 2.400 euros en el mantenimiento de los contratos informáticos. Sin olvidar los 5.400 euros ahorrados en los Seguros de Responsabilidad Civil y de Vida, más otros 5.000 euros ahorrados en materiales de construcción.
Junto a esta forma de operar el equipo económico se ha empleado a fondo para paliar una sangría en forma de intereses por algunas deudas contraídas casi una década atrás. En concreto, una antigua expropiación de terrenos generó al Ayuntamiento un pasivo de 600.000 euros que aún estaban pendientes, y que sólo en intereses de demora estaban costándole al consistorio pejino el pago de 3.000 euros mensuales. La renegociación de esta deuda, bajo la promesa de su próxima liquidación, ha supuesto una quita de 115.000 euros.
Otros 5.500 euros han vuelto a las arcas a base de recuperar casi cinco mil litros de gasóleo de calefacción repartido en distintos depósitos infrautilizados en diferentes ubicaciones de la villa. Una medida de ahorro energético a sumar a la reciente implantación de un nuevo modelo de gestión de las llamadas telefónicas que se efectúan desde sede municipal, con un “alivio” para las arcas que se estima en 1.200 euros mensuales.
Incluso en áreas de vocación tradicionalmente gastadora, como la de Turismo y Festejos, la consigna general ha sido asumida con entusiasmo por la concejal Laura Recio, que ha logrado aplicar casi un 20% de descuento a los gastos de la cabalgata de Reyes y un 15% respecto a las actuales fiestas de Carnaval. Todo ello logrando que la programación no se resienta por unos recortes aplicados a base de suplir carencias con imaginación.
Por el camino ya se adivinan nuevas alegrías aún no contabilizadas en este balance. Como los aproximadamente 50.000 euros que se espera ahorrar con la renegociación de los contratos de suministro eléctrico. Una gestión cuyas entrañas definen muy bien el nuevo modelo aplicado. La empresa especializada contratada para este menester ofrecía dos alternativas de pago: o cinco mil euros, o el 10% de la rebaja lograda. La opción elegida por Ángel Vega fue la segunda, basándose en un razonamiento de manual. Si el ahorro final fuera menor a los 50.000 euros estimados, la minuta a pagar también lo sería respecto a lo presupuestado. En el caso de que el ahorro superase las previsiones, el Ayuntamiento pagaría bien a gusto la “propina” de la compañía, sabedor, además, del efecto de estímulo que tiene esta fórmula para la empresa.
Todo ello lo explica Benito Ortiz bajo un océano de papeles en el que asoma su último tesoro, llegado el pasado viernes al Ayuntamiento. Una factura con unos aparentemente modestos 2.400 euros ahorrados en el contrato anual de Bases de Datos Jurídicas. O lo que es lo mismo, un 30% menos de lo que se venía abonando por dicho concepto. Otra jornada más en la que esa estimación de mil euros de ahorro al día se ve, no sólo confirmada, sino incluso doblada.






