07 de Agosto de 2026
18:31 hs
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NOTICIAS
El arranque de los Encuentros Gastronómicos con Antiguos Alumnos del Departamento de Hostelería del IES Fuente Fresnedo de Laredo no pudo ser más espectacular. El jefe de cocina del Restaurante Solana en la Bien Aparecida, Ignacio Solana, recién galardonado con una estrella Michelín, demostró con creces los merecimientos a tan distinguido galardón.
De ello dieron fe el medio centenar de comensales, encabezados por la Consejera de Ganadería, Pesca y Desarrollo, Rural, Blanca Martínez, junto a los alcaldes de Laredo, Ángel Vega, de Ampuero, Patricio Martínez Cedrún, y la directora del centro, Marisa Brugera.
Todos ellos celebraron el comienzo de unas jornadas que, bajo el título “Volver a Empezar”, tienen como denominador común la condición de ex alumnos de los distintos chefs que pasarán por el instituto a lo largo de los cuatro martes del mes de marzo. La semana que viene será el turno de David y Cecilia Pérez, del Restaurante “Ronquillo” de Ramales de la Victoria;el martes 20 de marzo tomará el relevo Cristóbal Sierra, del Restaurante “La Chata” de Isla, y cerrarán el ciclo los hermanos Norberto y Dani Martínez, del bar “Boquerón” de Laredo.
La cita se convirtió en una oportunidad inmejorable para que los alumnos de cocina y de sala del IES Fuente Fresnedo pudieran compartir una jornada de trabajo con uno de los mejores chefs del panorama internacional. A Nacho Solana se le agolparon los recuerdos al ponerse al mando de unos fogones en los que cimentó su formación casi una década atrás. Entre sus invitados destacó la presencia de Paco Santisteban “el del Náutico” auténtico maestro a quien el cocinero ampuerense rindió un cariñoso homenaje en agradecimiento a sus desvelos cuando él y otros compañeros de promoción irrumpieron en el ámbito profesional.
Aunque para anécdota, la que refirió la propia consejera Blanca Martínez, quien, entre bromas, se atribuyó parte del mérito de los logros de su paisano y amigo Nacho Solana, ya que fue su profesora particular de Física y Química en la etapa final de los estudios de un artista de la alta cocina al que se le resistían las asignaturas menos gastronómicas.
La consejera se felicitó por el alto nivel exhibido por un centro de formación de profesionales cuya cantera se reparte ahora por restaurantes de toda España, y animó al profesorado y a los alumnos a perseverar en ese camino de excelencia. En la misma línea, el alcalde de Laredo, Ángel Vega, mostró la satisfacción de la villa pejina por contar con un centro a la vanguardia de la formación académica de los futuros cocineros. Más desenfadado, el alcalde de Ampuero, Patricio Martínez, compartió su orgullo por sentarse a la mesa de un banquete confeccionado por quien “aprendió a jugar al frontón conmigo”, señaló entre las risas de los presentes.
El menú se compuso de un aperitivo a base de cocido montañés deconstruido, que sorprendió por el concepto innovador en una de las recetas más clásicas de la cocina cántabra. No menos desconcertante y sabroso fue el “Tataki de atún rojo con reducción de su marinado, aguacate y cereza”. Con la ambición de meterse al público en el bolsillo, Nacho Solana se bajó de la Bien Aparecida una de las últimas incorporaciones a su carta de menú degustación denominada “Royal de Foie-Gras con crema de col del huerto de la Bien Aparecida y macarrón de espuma de queso y trufa”. La propuesta, dentro del grupo de los considerados menús “largos y estrechos” prosiguió con el “Rape Asado con puré de Boniato, Cristal de Patata violeta y jugo de Garbanzos”. A continuación se sirvió un “taco de cochinillo confitado con tres texturas de manzana”. Y se finalizó con un postre de “chocolate, aceite y sal con pan”. Como vino se sirvió un blanco Viña Lancina –vino de la Costa de Cantabria-, un tinto Rioja“Ramírez de las Piscinas”; y un vino dulce de Toro de Albalá, de la Denominación de Origen Montilla Moriles. Un auténtico placer para los sentidos.
Todos ellos celebraron el comienzo de unas jornadas que, bajo el título “Volver a Empezar”, tienen como denominador común la condición de ex alumnos de los distintos chefs que pasarán por el instituto a lo largo de los cuatro martes del mes de marzo. La semana que viene será el turno de David y Cecilia Pérez, del Restaurante “Ronquillo” de Ramales de la Victoria;el martes 20 de marzo tomará el relevo Cristóbal Sierra, del Restaurante “La Chata” de Isla, y cerrarán el ciclo los hermanos Norberto y Dani Martínez, del bar “Boquerón” de Laredo.
La cita se convirtió en una oportunidad inmejorable para que los alumnos de cocina y de sala del IES Fuente Fresnedo pudieran compartir una jornada de trabajo con uno de los mejores chefs del panorama internacional. A Nacho Solana se le agolparon los recuerdos al ponerse al mando de unos fogones en los que cimentó su formación casi una década atrás. Entre sus invitados destacó la presencia de Paco Santisteban “el del Náutico” auténtico maestro a quien el cocinero ampuerense rindió un cariñoso homenaje en agradecimiento a sus desvelos cuando él y otros compañeros de promoción irrumpieron en el ámbito profesional.
Aunque para anécdota, la que refirió la propia consejera Blanca Martínez, quien, entre bromas, se atribuyó parte del mérito de los logros de su paisano y amigo Nacho Solana, ya que fue su profesora particular de Física y Química en la etapa final de los estudios de un artista de la alta cocina al que se le resistían las asignaturas menos gastronómicas.
La consejera se felicitó por el alto nivel exhibido por un centro de formación de profesionales cuya cantera se reparte ahora por restaurantes de toda España, y animó al profesorado y a los alumnos a perseverar en ese camino de excelencia. En la misma línea, el alcalde de Laredo, Ángel Vega, mostró la satisfacción de la villa pejina por contar con un centro a la vanguardia de la formación académica de los futuros cocineros. Más desenfadado, el alcalde de Ampuero, Patricio Martínez, compartió su orgullo por sentarse a la mesa de un banquete confeccionado por quien “aprendió a jugar al frontón conmigo”, señaló entre las risas de los presentes.
El menú se compuso de un aperitivo a base de cocido montañés deconstruido, que sorprendió por el concepto innovador en una de las recetas más clásicas de la cocina cántabra. No menos desconcertante y sabroso fue el “Tataki de atún rojo con reducción de su marinado, aguacate y cereza”. Con la ambición de meterse al público en el bolsillo, Nacho Solana se bajó de la Bien Aparecida una de las últimas incorporaciones a su carta de menú degustación denominada “Royal de Foie-Gras con crema de col del huerto de la Bien Aparecida y macarrón de espuma de queso y trufa”. La propuesta, dentro del grupo de los considerados menús “largos y estrechos” prosiguió con el “Rape Asado con puré de Boniato, Cristal de Patata violeta y jugo de Garbanzos”. A continuación se sirvió un “taco de cochinillo confitado con tres texturas de manzana”. Y se finalizó con un postre de “chocolate, aceite y sal con pan”. Como vino se sirvió un blanco Viña Lancina –vino de la Costa de Cantabria-, un tinto Rioja“Ramírez de las Piscinas”; y un vino dulce de Toro de Albalá, de la Denominación de Origen Montilla Moriles. Un auténtico placer para los sentidos.






