07 de Agosto de 2026
11:35 hs
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El jefe de la sección de Arqueología y director de las Cuevas Prehistóricas de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de Cantabria, Roberto Ontañón, se desplazó el pasado miércoles a Laredo para realizar una evaluación preliminar del potencial histórico y medioambiental de la “Cueva de la Baja”, ubicada en las inmediaciones del Pico del Hacha. Una cavidad de la que se tienen estudios desde los años 60 y en la que se han hallado restos datados en el Paleolítico Superior, hace 16.000 años.
Acompañado del técnico arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural del Gobierno de Cantabria, Gustavo Sanz Palomera, ambos mantuvieron un encuentro con el alcalde pejino, Ángel Vega, la concejal de Turismo, Laura Recio, y el director del Archivo Municipal, Baldomero Brígido. También estuvo presente Juan Mari López-Uranga, autor de un proyecto que persigue la puesta en valor de la Cueva de la Baja y su entorno.
La presencia de ambos especialistas en la villa responde a la petición efectuada semanas atrás al Director General de Cultura, Joaquín Solanas, dentro del interés por activar nuevos recursos turísticos que refuercen el atractivo de la villa pejina. En concreto, se trataría de verificar la posible existencia de grabados u otras expresiones artísticas que refuercen el valor de un lugar en el que la calidad y variedad de material hallado confirma que fue poblado miles de años atrás.
En paralelo a la posible recuperación ambiental del lugar, cuyas inmediaciones ofrecen una de las más espectaculares vistas de Laredo, se estudia la creación de una exposición permanente con una muestra de los restos hallados durante distintas investigaciones realizadas en las últimas décadas. Un centro de interpretación para la enseñanza, divulgación y disfrute de los orígenes de Laredo y su comarca. Para su dotación se contaría, entre otros, con parte de los fondos de que dispone la Consejería de Cultura procedentes de la Cueva de la Baja y que, en algún caso, está previsto que pasen a formar parte de la colección permanente del futuro Museo de la Prehistoria de Cantabria.
Tras escuchar de boca del alcalde el interés municipal en “volcarse” con el proyecto en la medida que existan hallazgos que lo sustenten, los arqueólogos de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte realizaron una visita in situ a la cueva, adentrándose por uno de los sumideros, para realizar un breve reconocimiento del lugar.
Ontañón puso de manifiesto la dificultad que entraña el hecho de que la entrada original haya sufrido derrumbes hacia adentro, ocasionando que los materiales encontrados se hallen fuera de su lugar original. Una complicación notable, a veces irreversible, para proceder a una correcta estratigrafía del lugar. Su propuesta de actuación pasaría por realizar una prospección arqueológica que permita estudiar exhaustivamente la presencia de elementos llamativos sin causar afecciones a la cueva.
La presencia de ambos especialistas en la villa responde a la petición efectuada semanas atrás al Director General de Cultura, Joaquín Solanas, dentro del interés por activar nuevos recursos turísticos que refuercen el atractivo de la villa pejina. En concreto, se trataría de verificar la posible existencia de grabados u otras expresiones artísticas que refuercen el valor de un lugar en el que la calidad y variedad de material hallado confirma que fue poblado miles de años atrás.
En paralelo a la posible recuperación ambiental del lugar, cuyas inmediaciones ofrecen una de las más espectaculares vistas de Laredo, se estudia la creación de una exposición permanente con una muestra de los restos hallados durante distintas investigaciones realizadas en las últimas décadas. Un centro de interpretación para la enseñanza, divulgación y disfrute de los orígenes de Laredo y su comarca. Para su dotación se contaría, entre otros, con parte de los fondos de que dispone la Consejería de Cultura procedentes de la Cueva de la Baja y que, en algún caso, está previsto que pasen a formar parte de la colección permanente del futuro Museo de la Prehistoria de Cantabria.
Tras escuchar de boca del alcalde el interés municipal en “volcarse” con el proyecto en la medida que existan hallazgos que lo sustenten, los arqueólogos de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte realizaron una visita in situ a la cueva, adentrándose por uno de los sumideros, para realizar un breve reconocimiento del lugar.
Ontañón puso de manifiesto la dificultad que entraña el hecho de que la entrada original haya sufrido derrumbes hacia adentro, ocasionando que los materiales encontrados se hallen fuera de su lugar original. Una complicación notable, a veces irreversible, para proceder a una correcta estratigrafía del lugar. Su propuesta de actuación pasaría por realizar una prospección arqueológica que permita estudiar exhaustivamente la presencia de elementos llamativos sin causar afecciones a la cueva.






