07 de Agosto de 2026
08:44 hs
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La rúbrica por octuplicado del certificado de fin de obra culminó ayer los trabajos de urbanización del denominado Sector IV de Laredo. Un área de 122.250 metros cuadrados de superficie, ubicada en paralelo a la Avenida de los Derechos Humanos, a la altura del Country Club, donde el Ayuntamiento posee un 42,37% de los terrenos y en la que está prevista la edificación de 226 viviendas unifamiliares.
Los trabajos, que se adjudicaron a la empresa Ascán por un presupuesto global de 1,9 millones de euros, arrancaron el 16 de mayo de 2011. Un año después, el Ayuntamiento recepciona los viales y los espacios dotacionales, así como el resto de espacios de su propiedad, quedando únicamente pendientes de rematar las obras de EON Distribución. El proyecto ha estado dirigido por el Ingeniero de Caminos José Ramón Aranda.
El alcalde de Laredo, Ángel Vega, acudió en representación del Ayuntamiento junto al primer teniente de alcalde, Pedro Diego,a una firma en la que participaron el resto de propietarios de la superficie urbanizada. Un total de 60.943 metros cuadrados están destinados a espacios libres, 53.830 metros cuadrados se dedicarán a áreas de vivienda y 7.520 metros cuadrados se han destinado al sistema general viario.
Días atrás culminaron los trabajos de asfaltado del vial principal, paralelo a la Avenida de Derechos Humanos, así como de los viales auxiliares. Para los tramos peatonales se ha utilizado pavimento impreso de hormigón, en detrimento de las tradicionales baldosas, en una iniciativa que el Ayuntamiento pretende hacer extensiva al resto del municipio, garantizando un importante ahorro merced a la mejor conservación y mantenimiento de este tipo de suelos. Esta obra ha servido, por ello, como experiencia piloto para comprobar su funcionamiento.
Los trabajos de urbanización también se han centrado en el abastecimiento de agua, los servicios de alcantarillado y alumbrado público, suministros de energía eléctrica, gas y telecomunicaciones así como la realización de los viales internos y aceras del área urbanizada. Como elemento novedoso, la zona dispone de un sistema de riego basado en la captación de aguas pluviales. La implementación de este sistema ofrecerá ventajas como el ahorro del gasto en agua y el mejor drenaje del agua de lluvia.
Seguimiento ambiental
La parcela fue objeto de un largo litigio impulsado por la asociación ecologista Arca. Al final tuvo que ser el Tribunal Supremo quien diera la razón al Ayuntamiento en una sentencia de 9 de octubre de 2005 que ratificó la sentencia dictada previamente por el Tribunal Superior de Justicia Cantabria.
En virtud de la misma, el Sector IV del PGOU de Laredo fue ratificado como Área de Uso Especial, dada su naturaleza, su carácter y su clasificación urbanística. A efectos preventivos y como principal medida de mejora de las obras, aun no siendo de obligado cumplimiento, los promotores consideraron oportuna la presencia y seguimiento de las obras por parte de un equipo multidisciplinar que asegurase las buenas prácticas ambientales.
Con este objetivo se solicitó a la empresa Ingenia Gestión del Territorio SLP, la redacción de un Plan de Vigilancia Ambiental (PVA) y el Seguimiento Ambiental (SA) de las obras. El Plan de Vigilancia se redactó con anterioridad al comienzo de las obras de urbanización y el Seguimiento Ambiental se ha implementado desde el inicio de las obras hasta su finalización, con revisiones semanales del desarrollo de las mismas y la redacción de un Informe Mensual.
Gracias a este procedimiento se ha conseguido un resultado óptimo en la gestión de residuos, una escasa afección a espacios colindantes, la reutilización de materiales del propio ámbito de la obra, o la eliminación de vegetación alóctona (principalmente “plumero”). Además, en el ajardinamiento se ha recurrido a la utilización de vegetación autóctona perteneciente a la serie del Encinar Cantábrico, siguiendo recomendaciones de la Dirección General de Montes y Conservación de la Naturaleza. La aplicación de la normativa en materia ambiental durante las obras ha estado siempre orientada hacia soluciones de mejora en la integración definitiva de las obras de urbanización en el entorno.
El alcalde de Laredo, Ángel Vega, acudió en representación del Ayuntamiento junto al primer teniente de alcalde, Pedro Diego,a una firma en la que participaron el resto de propietarios de la superficie urbanizada. Un total de 60.943 metros cuadrados están destinados a espacios libres, 53.830 metros cuadrados se dedicarán a áreas de vivienda y 7.520 metros cuadrados se han destinado al sistema general viario.
Días atrás culminaron los trabajos de asfaltado del vial principal, paralelo a la Avenida de Derechos Humanos, así como de los viales auxiliares. Para los tramos peatonales se ha utilizado pavimento impreso de hormigón, en detrimento de las tradicionales baldosas, en una iniciativa que el Ayuntamiento pretende hacer extensiva al resto del municipio, garantizando un importante ahorro merced a la mejor conservación y mantenimiento de este tipo de suelos. Esta obra ha servido, por ello, como experiencia piloto para comprobar su funcionamiento.
Los trabajos de urbanización también se han centrado en el abastecimiento de agua, los servicios de alcantarillado y alumbrado público, suministros de energía eléctrica, gas y telecomunicaciones así como la realización de los viales internos y aceras del área urbanizada. Como elemento novedoso, la zona dispone de un sistema de riego basado en la captación de aguas pluviales. La implementación de este sistema ofrecerá ventajas como el ahorro del gasto en agua y el mejor drenaje del agua de lluvia.
Seguimiento ambiental
La parcela fue objeto de un largo litigio impulsado por la asociación ecologista Arca. Al final tuvo que ser el Tribunal Supremo quien diera la razón al Ayuntamiento en una sentencia de 9 de octubre de 2005 que ratificó la sentencia dictada previamente por el Tribunal Superior de Justicia Cantabria.
En virtud de la misma, el Sector IV del PGOU de Laredo fue ratificado como Área de Uso Especial, dada su naturaleza, su carácter y su clasificación urbanística. A efectos preventivos y como principal medida de mejora de las obras, aun no siendo de obligado cumplimiento, los promotores consideraron oportuna la presencia y seguimiento de las obras por parte de un equipo multidisciplinar que asegurase las buenas prácticas ambientales.
Con este objetivo se solicitó a la empresa Ingenia Gestión del Territorio SLP, la redacción de un Plan de Vigilancia Ambiental (PVA) y el Seguimiento Ambiental (SA) de las obras. El Plan de Vigilancia se redactó con anterioridad al comienzo de las obras de urbanización y el Seguimiento Ambiental se ha implementado desde el inicio de las obras hasta su finalización, con revisiones semanales del desarrollo de las mismas y la redacción de un Informe Mensual.
Gracias a este procedimiento se ha conseguido un resultado óptimo en la gestión de residuos, una escasa afección a espacios colindantes, la reutilización de materiales del propio ámbito de la obra, o la eliminación de vegetación alóctona (principalmente “plumero”). Además, en el ajardinamiento se ha recurrido a la utilización de vegetación autóctona perteneciente a la serie del Encinar Cantábrico, siguiendo recomendaciones de la Dirección General de Montes y Conservación de la Naturaleza. La aplicación de la normativa en materia ambiental durante las obras ha estado siempre orientada hacia soluciones de mejora en la integración definitiva de las obras de urbanización en el entorno.






