07 de Agosto de 2026
05:55 hs
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Más de doscientas personasparticiparon en la XI Concentración de Trajes Tradicionales de Cantabria organizada por la Asociación “Son de Laredo”. Una oportunidad para recorrer de punta a punta los territorios cántabros a través de las indumentarias de sus valles. De la Costa hasta Cabuérniga, desde los valles Pasiegos hasta Liébana, cada una de las comarcas de la región estuvo representada en un nutrido desfile que deleitó a cuantos se cruzaron con la comitiva pasada la una del mediodía.
La convocatoria, realizada un año más en torno a la festividad de San Antonio, logró atraer a participantes de distintos colectivos que comparten el apego por una indumentaria que marcó el día a día de los antepasados de las distintas comarcas durante los siglos pasados. La fidelidad a los modelos originales, unida a la notable calidad de los tejidos utilizados en su confección, contribuyeron a realzar una iniciativa que volvió a ceñirse al guión de los organizadores.
La jornada comenzó a las doce del mediodía con una concentración en la plaza del viejo Ayuntamiento, para desde allí ascender las rúas de la Puebla Vieja con el objetivo de asistir a la misa mayor en la imponente parroquia de Santa María. Tras realizar una multitudinaria foto de familia, los grupos de piteros y gaitas marcaron el ritmo de una procesión que puso rumbo al monumento a la Panchonera, junto al Parque de los Tres Marineros. Allí tuvo lugar la tradicional ofrenda floral, a cuyo término todos los participantes regresaron hasta el centro de la villa para improvisar una pequeña romería que llenó de colorido y folclore las calles pejinas.
Posteriormente todos los protagonistas del desfile se dirigieron al interior del Túnel de la Soledad, donde dieron buena cuenta de la tradicional marmita con la que los integrantes de Son de Laredo agasajan a quienes cada año tienen a bien sumarse a su día grande.
Una vez más, los vistosos cuevanucos y las características albarcas acapararon las expresiones de curiosidad de aquellos paseantes que se toparon por vez primera con semejante inventario de trajes tradicionales de Cantabria. Tampoco pasaron desapercibidos los llamativos sombreros característicos de algunos de estos atuendos, así como el multicolor repertorio de pañuelos con el que muchas mujerucas conformaron sus tocados. Súmense a ellos delantales, camisas, sayas, justillos, medias, faltriqueras y chalecos. Todo un catálogo de detalles que realzan la espectacularidad de unas vestimentas en cuya recuperación existen cada vez más colectivos implicados.
El evento, que contó con el respaldo del Ayuntamiento de Laredo, también reunió a integrantes de la Cofradía del Respigo, que desfilaron con sus vistosas capas verdes, incluidos en el multicolor cortejo en el que no faltaron los sones de las panderetas y gaitas interpretando las cantucas más populares del repertorio cántabro. Fiesta por todo lo alto.






